En la clase del 4 de Noviembre, en la que hemos tratado los juegos gráficos psico-perceptivos, me ha gustado mucho, porque hemos realizado muchas actividades diversas e imaginativas, por lo tanto ha sido una clase bastante entretenida y animada.
En primer lugar, hicimos un ejercicio en el que teníamos que dibujar a una persona desnuda del sexo opuesto, todo esto con la luz apagado, completamente a oscuras. Mi dibujo no salio muy bien, pero claro sin ver nada tampoco podía hacer milagros.
El segundo ejercicio que hemos hecho ha sido salir por toda la universidad ha echar fotos sobre lo que nos a dicho Ángel.
1. Forma: corazón
2. Color: verde
3. Textura: lana
4. Surco: el de las baldosas
5. Lo más grande: Nosotros
6. Lo más pequeño: un niño
7. Manos haciendo una cara
8. Pescado: los peces que se quedan en el agua al beber
9. Líquido: el agua del váter
10. Pelo: la pierna de Jose
En la siguiente actividad, Ángel nos ha contado un cuento sobre una princesa que lo tenia todo, y un día salió a pasear al mercado y un mercader le regaló una cosa que ella no tenia y que le gusto mucho. Esa cosa la teníamos que dibujar nosotros con lo que se nos ocurriera.
Yo he dibujado una cajita, en la que la princesa va a poder guardar todos sus secretos, sus miedos, sus ilusiones y fantasías.
Por último, nos dijo que nos imagináramos como pensamos nosotros que puede ser un jardín bizantino, todos estos ejercicios los íbamos haciendo con música de fondo, que ayuda mucho a relajarnos y a poder imaginar mejor.
El jardín me lo imagino con un lago y un cisne, con muchas flores y mariposas y con música relajante, ya que me lo imagino que es un jardín donde ir cuando quieres desconectar de todo.
Desde mi punto de vista, el sentido que tienen estas actividades es, sobre todo, fomentar nuestra creatividad.
La relación que puede haber entre unas y otros es que, en base de una información que nos han dado, una información incompleta, nosotras hemos tenido que pensar y dar rienda suelta a nuestra creatividad para imaginarnos lo que podíamos hacer en cada actividad, tanto en la búsqueda de materiales como en la creación de los dibujos.
Esta actividades no tienen nada que ver con lo que hasta ahora había hecho de dibujo, porque hasta ahora siempre me decían lo que tengo que dibujar y de que manera, y en estos ejercicios consistían que dibujar lo que yo quisiera, lo que se me ocurriera y sin importar si lo hago mejor o peor.
He descubierto a raíz de estos ejercicios que puedo llegar a imaginar mucho más de lo que pensaba, porque siempre he pensado que no tengo imaginación ninguna y con los ejercicios me he dado cuenta que tengo una poca.
Como he dicho antes, lo importante no era dibujar bien, sino representar lo que queremos y lo que nos sugieren las actividades.
El motivo de porque hacemos las actividades sin que nos expliquen para que valen, creo que es para que hagamos los ejercicios sin intentar llegar al objetivo que el profesor nos ha dicho, para que los hagamos libremente y como nos sugiera nuestra imaginación, sin seguir pautas concretas.
No deben ser racionalizados todos los procesos, porque precisamente de eso es de lo que se trata, de hacerlo irracionalmente, hacer lo que nos dicte nuestra imaginación, con el estilo que nosotras veamos conveniente.
Pienso que los dibujos que yo he hecho era lo que quería conseguir el profesor, los dibujos no están bien dibujados pero el fin de ellos es precisamente lo que se pretendía.




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